Cómo aprovechar el cambio de hora para ahorrar energía en la vivienda INTERÉS GENERAL


Mar 29 de Mar del 2016

Adaptar la casa a subida de temperaturas, recuperar actividades de ocio y practicar el consumo eficiente


La madrugada del domingo 27 de marzo se atrasaron los relojes una hora. Este cambio de horario tiene, según estimaciones del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), un potencial ahorrador en España que puede llegar a representar el 5% del consumo eléctrico en iluminación, equivalente a unos 300 millones de euros. De esa cantidad, 90 millones pertenecen al uso doméstico (unos seis euros de ahorro por hogar).

Con esta medida, que para muchos supone un trastorno del sueño, se busca, además del referido ahorro energético, un impacto positivo en sectores como la salud, el ocio, la seguridad vial, el medio ambiente y, sobre todo en el hogar, donde se materializan la mayor parte de los beneficios de este nuevo horario. Por ello, los expertos del portal inmobiliario Casaktua.com han establecido estas tres recomendaciones.

1. Adaptar la casa a la subida de las temperaturas

Dado que las temperaturas tenderán a subir, hay que evitar el uso de la calefacción. Las horas de sol irán aumentando, por lo que se recomienda mantener las persianas subidas durante el día para que se produzca la mayor transmisión posible de calor procedente del sol. También así se retrasará al máximo la utilización de luz artificial.

Otra buena medida es disminuir la temperatura del agua fijando el termostato a un máximo de 50 grados. También se recomienda desenchufar los aparatos que ya no se utilicen por la llegada de la primavera (calefactores, mantas eléctricas, deshumidificadores, etc.) y evitar el uso de la secadora. Todo esto, además de suponer un indudable ahorro en las facturas, conlleva una mejora en la salud, ya que según numerosos estudios la presencia de luz natural en el hogar provoca una mejora en el ánimo, activa las defensas, mantiene en forma el sistema nervioso y ayuda a regular el sueño.

2. Recuperar actividades de ocio

Como en casa no se está en ningún sitio, pero la llegada del buen tiempo anima a salir a la calle y practicar actividades de ocio. Si se aprovechan las largas tardes de sol parapasear, ir al parque con los niños, hacer deporte, etc., disminuirá el gasto energético normal del hogar y se ganará en salud. Además, el hecho de ir andando y evitar el uso del coche tiene repercusiones positivas para el medio ambiente y favorece a que no se produzcan atascos.

3. Consumo eficiente

Convertir la vivienda en un sitio energéticamente eficiente está al alcance de todos, no sólo para ahorrar, sino también para contribuir a cuidar el medio ambiente. El primer paso está en adoptar pequeños hábitos como apagar las luces al salir de una estancia (en el caso de fluorescentes o bombillas de bajo consumo es preferible dejarlas encendidas cuando la ausencia sea inferior a 20 minutos) o evitar dejar aparatos eléctricos en stand by, ya que se estima que el consumo fantasma supone entre un 7% y un 11% del gasto eléctrico de un hogar medio.

Otra opción es el uso de iluminación LED. Puede ayudar a ahorrar hasta un 90% de energía y reduce costes de mantenimiento y reemplazo. Por ejemplo, una bombilla normal de 75W encendida durante tres horas diarias cuesta 14,8 euros/año, mientras que una bombilla LED similar supone sólo 2,8 euros/año.

Finalmente, es muy importante cuidar el consumo energético en la cocina. Es el lugar de la casa donde más energía se consume y llevar a cabo prácticas como aprovechar la capacidad de carga de lavavajillas y lavadora, cocinar con olla a presión y poca agua, prescindir del uso innecesario del horno o evitar abrir la puerta de la nevera durante mucho tiempo, puede resultar muy eficiente.

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